Strawberry pie, tarta de fresa para el día del padre

En nada tenemos aquí el día del padre y que mejor regalo que algo hecho por ti, con amor. Hoy te traigo la receta de esta pie de fresa (strawberry pie) para celebrar este bonito día en familia y más ahora con la situación que estamos viviendo debido al tema del coronavirus.

Todo mi apoyo y mi solidaridad para todos los ciudadanos del mundo que nos está tocando vivir esta situación y en especial a todos aquellos profesionales que cada día tienen que salir a trabajar para dar servicio a la población. Desde aquí mando un aplauso enorme para todos ellos, en especial a nuestros sanitarios que se están jugando la vida y dejando la piel por nosotros.

¿Qué es exactamente un “pie” (pastel)?

El “pie” es un típico pastel que se hace con una masa quebrada que puede ir completamente cubierta, semi cubierta o directamente sin cubrir, en función del relleno que se le ponga.

Este tipo de tartas se define por sus “costras”:

  • De corteza simple o de fondo: tiene una masa que recubre el molde para hornear, encima se coloca el relleno y se deja abierta, sin cubrir.
  • De dos cortezas: este tipo lleva dos masas, la de la base, luego el relleno y luego se cubre con otra masa encima. En este caso puede ser totalmente cubierta, con tiras alargadas que se colocan en vertical y horizontal formando una cuadrícula, esta suele ser la típica. O bien con infinidad de diseños y un poco de paciencia para hacerlos.

¿Dulces o saladas?

Este tipo de tartas pueden ser tanto dulces como saladas. Las dulces suelen rellenarse con fruta: moras, fresas, cerezas, manzanas o vegetales endulzados como zanahoria, calabaza, ruidarbo (muy utilizado en Francia, Inglaterra, Alemania…)

Las saladas, pueden rellenarse de carne, carne y verduras, quedarían como un pastel de carne y serían las “pies” de dos masas, las cerradas; o las abiertas, con huevos, queso y nata y más ingredientes que sería lo que conocemos como “quiche”:

También pueden rellenarse de pescado o marisco.

Este tipo de tartas pueden tener varios tamaños, desde el tamaño mini de un bocado hasta la de más raciones.

Origen de las “pie”

En la antigüedad los marineros egipcios, cuando salían a navegar llevaban consigo un pan plano quebradizo de pan de mijo que se llamaba torta dhourma y los romanos una especie de galleta que se llamaba buccellum.

Durante el neolítico egipcio o en el periodo de la Nueva Edad de piedra, al establecerse ya en aldeas permanentes, hacían uso de herramientas de piedra moldeadas por pulido o rectificado y ya en esa época practicaban la artesanía como la cerámica y el tejido.

Los primeros pasteles tenían forma de los “pies” planos, redondos o de forma libre y se llamaban galettes y consistían en una masa de avena molida a la piedra, trigo, cebada o centeno y en su interior llevaba miel.

De estos pasteles ya hay constancia en las paredes de las tumbas del faraón Ramsés II, que gobernó desde el año 1304 hasta 1237 a.C. y está ubicada en el Valle de los Reyes o Valle de las puertas de los Reyes.

Hay una receta de un pastel de pollo que se escribió en una tableta en Sumeria, en algún momento antes del año 2000 a.C.

Los Griegos también tuvieron su momento creativo de estos pasteles; en las obras de Aristófanes (siglo V a. C.) se mencionan dulces que incluyen pequeños pastelitos. Los Griegos ya reconocienron el oficio de pastelero como distinto al de panadero.

Más tarde los Romanos hicieron una masa simple de harina, aceite y agua para cubrir las carnes y aves que horneaban. Con esta masa conseguían mantener el jugo que soltaba la carne al ser cocinada. La primera referencia de un pastel romano era un pastel con una masa de centeno que se rellenaba con una mezcla de queso de cabra y miel.

El estadista Romano Marcus Pocius Cato (234 – 149 a.C.) escribió “De Agri Cultura” e incluía la receta del pastel más popular en aquella época, llamado “Placenta” o “libum” que era como un pastel de queso moderno que a menudo se usaba como ofrenda a los Dioses.

Con el desarrllo del Imperio Romano y su eficiente transporte por carretera, la cocina de pasteles se extendió por toda Europa. Los romanos ricos combinaron muchos tipos de rellenos en sus pasteles: diferentes tipos de carnes, así como mejillones y mariscos.

En la Era Medieval, elaboraban pasteles de carnes hechos con carnes de res, cordero, pato salvaje, grosellas o dátiles.

Los cocineros medievales tenían poco acceso a los hornos debido al coste de construcción de éstos y la escasez de combustible; este tipo de pasteles se podían cocinar a fuego abierto y esto hizo que los pasteles fueran fácil de preparar. En ocasiones, los cocineros se asociaban con los panaderos y así el cocinero se concentraba en elaborar el relleno.

Las primeras recetas de estos pasteles se refieren a “cofres” (palabra utilizada para una cesta o caja) con los lados rectos y sellados y una masa superior; los que iban abiertos se llamaban “trampas”.

En el año 1390, el libro de cocina inglés “A form of Cury” tenía una receta de “tartas de carne” que se elaboraba con una mezcla molida de carne de cerdo, huevo duro y queso mezclado con especias, azafrán y azúcar.

El chef francés del siglo XIV Taillevent, instruyó a los panaderos a fondear los moldes con la masa y reforzarlos para que pudieran soportar la carne.

Siglo XV – XXI

En el siglo XV los pasteles podían llevar carne o pescado y también empezaron a aparecer pasteles con crema y fruta, a menudo con pasas o dátiles. La fruta fresca no empezó a aparecer hasta que el azúcar no empezó a bajar el precio durante el siglo XVI.

La primera tarta de frutas aparece a finales del siglo XVI cuando a la reina Isabel I se le sirvió la tarta de cerezas, convirtiéndose en la favorita de la monarca.

Durante la era de Shakespeare (1564 – 1616), las tartas de fruta se servían calientes, aunque también se consumían a temperatura ambiente.

Durante la época puritana de Oliver Cromwell (general y estadista inglés) algunas fuentes afirmaban que comer el pastel de carne era pecado y fue prohibido y considerado como una actividad frívola. Durante 16 años, consumir estos pasteles se convirtió en una actividad subterránea. La prohibición se levantó en el año 1660, con la restauración de la monarquía.

Estados Unidos

Los padres peregrinos o los primeros colonos ingleses que se asentaron en el Nuevo Mundo (América) llevaron con ellos sus recetas y tuvieron que adaptarse a los ingredientes y técnicas disponibles para ellos allí. Usaron bayas y frutas con las que ya estaban familiarizados en Europa pero también incorporaron vegetales.

Los colonos consumían más pasteles que pan ya que los pasteles necesitaban menos harina y no requerían horno y porque cualquier mezcla de ingredientes podían agregarse para “estirar” sus escasas provisiones.

La tarta de manzana (Apple pie) hechas con las manzanas estadounidenses se hicieron muy populares, porque las manzanas eran fáciles de secar y almacenar en barriles durante el invierno. En este post te dejo la receta de la apple pie.

Los primeros pasteles americanos tenían la crosta (la masa superior) muy gruesa y pesada, estaban elaborados con  harina áspera y sebo.

La primera fiesta de Acción de Gracias incluyó aves y carne de venado que pudieron ser incluidas en los pasteles.

Las empanadas permitieron a los cocineros coloniales utilizar sartenes para hacer los pasteles menos profundos. A finales del año 1700, los libros de cocina ya tenían una amplia gama de recetas de pasteles tanto dulces como salados.

A la llegada de cada vez más emigrantes a Estados Unidos, los pasteles se volvieron más refinados:

  • Los Holandeses asentados en Pensilvania, contribuyeron con un estilo de elaboración de pasteles más aromáticos, especiados y menos dulces.
  • Los Franceses adoptaron el enfoque de hacer el pastel con mantequilla y una variedad de recetas de “pies”, galettes y paté (carne picada y pescado en masa).
  • Los suecos llevaron recetas para el pastel de pescado o el pastel de bayas.
  • Los finlandeses llevaron sus recetas de empanadas y pasteles de carne.

En los estados del norte, donde abundan las calabazas, era muy popular el pastel de calabaza.

Cuando los británicos colonizaron el Caribe, el azúcar era menos costoso y estaba más disponible así que lo tuvieron más accesible para preparar pasteles dulces.

En la década de 1870 Sara Tyson Rorer (1849-1937), profesora de cocina, escritora de alimentos, pionera en el campo de la ciencia doméstica, considerada como la primera dietista estadounidense, advirtió de la gran cantidad de calorías que tenían los pasteles y en 1866 la revista Harper’s Magazine decía que la masa del pastel era muy pesada y no se podía digerir bien.

Otro factor que influyó en la popularidad de estos pasteles fue la industrialización y el aumento de la mujer al incorporarse al mercado laboral, entonces la elaboración de pasteles pasó de ser habitual a ocasional, sólo en ocasiones especiales.

En la década de 1950 y después de la Segunda Guerra Mundial, se recuperó la popularidad y las empresas empezaron a comercializar mezclas instantáneas, como el pudín, la gelatina, masas preparadas congeladas y hubo un renacimiento de este tipo de tartas, las “pie” y en el 1980 se redescubrieron recetas antinguas.

En la actualidad este tipo de tartas siguen siendo muy populares en gran parte del planeta, en especial en Inglaterra y Estados Unidos.

Y después de esta curiosa historia de las pie, decirte que el secreto para hacer diseños bonitos, sin que se rompa esta masa quebrada te lo cuento en este post, además también tienes el origen de la apple pie y la tarta tatin por si pudiera interesarte.

Esta tarta de fresa no está muy dulce porque no lleva casi azúcar. Bueno sí, pero no. Me explico, hay que macerar las fresas con azúcar y dejarlas al menos 1 hora en la nevera con lo cual las fresas están listas se crea como un almíbar que después hay que colar.

Por otro lado, la masa tampoco está muy dulce, así que es ideal si no te gustan las tartas muy dulces.

Y ahora ¡a por la receta!, toma nota:

STRAWBERRY PIE (TARTA DE FRESA , PARA EL DÍA DEL PADRE)

INGREDIENTES PARA LA MASA: (Para un molde de pie o quiche de 26 cms de diámetro)

  • 500 grs HARINA DE TRIGO NORMAL
  • 250 grs MANTEQUILLA FRÍA cortada a cuadraditos
  • 50 grs AZÚCAR GLASS
  • 1 cucharadita SAL fina
  • 1 cucharada sopera VINAGRE DE MANZANA o de SIDRA
  • 65 grs AGUA FRÍA
  • C/S HUEVO para pintar la masa antes de hornear

INGREDIENTES PARA EL RELLENO:

  • 1300 grs FRESAS NATURALES
  • 200 grs AZÚCAR
  • 1 buen chorro de VINAGRE DE MÓDENA
  • 50 grs ALMIDÓN DE MAIZ (MAIZENA)

PROCEDIMIENTO PARA LA MASA:

  1. Mezcla la harina, el azúcar glass, la sal fina y la mantequilla, cuando ya esté la masa como si fuesen unas migas:
  2. Añade el agua fría y el vinagre y vuelve a mezclar hasta que se tenga una masa homogénea.
  3. Divide la masa en dos, haz dos bolas, una con cada trozo de masa y fílmala, pon un papel film y ponla en la nevera para que repose al menos 1 hora bien larga.

NOTA: Si tienes amasadora, utiliza el utensilio pala y cuando la masa esté un poco cogida, cambia al accesorio gancho. Si no tienes amasadora, pon todos los ingredientes en un bol y amasa con las manos; amasa rápido y tocando lo menos que puedas la mantequilla para que no se caliente con el calor de las manos.

PROCEDIMIENTO PARA EL RELLENO:

  1. Trocea las fresas en trozos pequeños, tampoco hace falta que sean muy pequeños porque después pierden cuando se maceran.
  2. Añade los 200 grs de azúcar y un buen chorreón de vinagre de módena, muévelo bien con una espátula y mételo en la nevera, a los 30 minutos vuelve a darle unas vueltas. Déjalo reposar 1 hora aproximadamente.
  3. Cuela las fresas y guarda ese almíbar porque está buenísimo y puede servirte para almibarar pasteles.

MONTAJE DE LA PIE:

  1. Coge una bola de masa y con un rodillo extiéndela más grande que el molde, para que te de para la base y forrar las paredes, la masa te quedará de un grosor de unos 4 ó 3 mm.
  2. Ahora engrasa el molde con espray desmoldeante o con mantequilla y harina o con aceite, el molde debe estar muy bien engrasado para poder desmoldar la tarta después.
  3. Enrolla la masa estirada en el rodillo o cógela y ponla encima del molde para que puedas extenderla bien y forrar el molde, con las manos ves presionando un poco para que quede bien forrado. Si te sobra masa por fuera del molde no te preocupes porque luego hay que unir las dos partes de la masa (la de arriba y la de abajo).
  4. Coge las fresas, escúrrelas y añade los 50 grs de almidón de maíz y remueve hasta que quede todo el almidón completamente disuelto.
  5. Rellena el molde con el relleno y con una espátula espárcelo por toda la base para que quede bien compensado.
  6. Ahora estira la otra masa ayudándote de nuevo con el rodillo y estira hasta que tenga el mismo grosor que la masa de la base.
  7. Con unos cortadores puedes hacer la decoración de I love (CORAZÓN) PAPA o puedes poner el mensaje que más te guste: “te quiero papa”, “al mejor papa”, “súper papa”… el mensaje que más te guste y sea más especial para tí.
  8. Ahora si que deberás enrollar la masa en el rodillo, para extenderla encima del relleno, porque si no la enrollas, aunque la masa tiene bastante elasticidad, se te podría romper el mensaje o se te podría deformar.
  9. Cuadra el mensaje más o menos en el centro de la tarta. Si te sobra muchísima masa por los lados recorta un poco y ahora es tiempo de hacer el repunte de las dos masas, es decir, unir las dos masas ayudándote con los dedos. Deberás presionar bien, para que no se abra en la cocción.
  10. Seguramente te sobrará un poco más de masa, vuelve a amasar y estira y puedes hacer unas decoraciones adicionales, yo en esta he hecho un par de corazones, pero ya sabes que la imaginación es libre y puedes hacer lo que mas te guste, una flor, corazones, enganchar las letras sobrantes de papi, o papa…
  11. Cuando esta masa está amasada, reposada, estirada y fría te quedará perfecta. Si vuelves a amasar ya no te quedará tan perfecta, porque quedará como hojaldrada y cuando se hornee crecerá y puede que las decoraciones se te puedan deformar, así, que es mejor que se haga todo a la primera para que la decoración te quede perfecta. Sin presión eh! jaja
  12. Una vez cerrada, píntala con huevo con un pincel y métela en la nevera y enciende el horno para precalentarlo a 180º C, calor arriba y abajo.
  13. Para que no se deformen las decoraciones, lo ideal es hornear la tarta fría de la nevera, como cuando se hornean las galletas. Si la masa entra fría en el horno, te quedará perfecta.
  14. El tema de la cocción dependerá de algunos factores, en principio, para esta tarta serían unos 50 minutos a 180º C, calor arriba y abajo y poniendo la tarta a una altura media en el horno, pero pasado este tiempo, deberás bajar la tarta a la parte más baja del horno, poner una bandeja encima para que no se dore más o taparla con un papel de aluminio para que no se dore ni se queme y se acabe de cocer la parte de abajo de la masa. Yo la tuve unos 25 minutos más aproximadamente, pero todo dependerá del horno de cada uno y del grosor que le hayas dado a tu masa también. La hornee sin aire. Siempre horneo sin aire. Tu conoces tu horno, más o menos sabrás como funciona. Pero si vas a desmoldar y ves que la masa te queda cruda por abajo, no pasa nada, vuelve a ponerla en el molde y vuelve a meterla en el horno.

PARA LA VERSIÓN DE TARTA DE FRESA INDIVIDUAL:

Como molde he utilizado unas flaneras, también puedes usar molde de tartaletas, pero es mucho más fácil encontrar las flaneras. Engrásalas muy bien, porque estas cuestan un poco más de desmoldar por que el molde es ondulado; también puedes utilizar un molde de hornear cupcakes…

INGREDIENTES PARA LA MASA: (Para 7 flaneras de 8 cms de diámetro de base y 10,5 cms de diámetro la parte superior de arriba del molde)

  • MISMOS INGREDIENTES DE LA MASA DE LA TARTA GRANDE (véase arriba)

INGREDIENTES PARA EL RELLENO:

  • 550 grs FRESAS
  • 100 grs AZÚCAR
  • 25 grs ALMIDÓN DE MAÍZ
  • C/S VINAGRE DE MÓDENA

EL PROCEDIMIENTO para la masa y para el relleno es el mismo que está escrito arriba.

MONTAJE DE LAS TARTAS INDIVIDUALES

  1. Dividir la masa en dos, bolear y filmar con papel film y reservar en la nevera 1 hora larga.
  2. Estira la masa con un rodillo, hasta que quede con un grosor de 3-4 mm.
  3. Con un cortador o algo redondo que te pueda servir de plantilla para cortar, haz tantos círculos como flaneras tengas, 6, 7 u 8 unidades y estos círculos deben tener un diámetro de unos 14-15 cms, para poder fondear y cubrir las paredes de los moldes. En cualquier caso, sean cuales sean tus moldes, los círculos de la base deberán medir 4 ó 5 cms más de lo que mide el diámetro de la parte superior del molde.
  4. Rellena las tartaletas con el relleno.
  5. Estira la otra bola de masa y con un cortador de unos 11-12 cms de diámetro haz círculos, estos serán las tapas de las tartas individuales.
  6. Con cortadores de galletas recorta corazones o el tipo de decoración que quieras…(este paso es opcional)
  7. Cubre las tartas con las tapas de masa y ayudándote con los dedos haz el repunte para unir las dos masas bien pegadas para con la cocción no se abran.
  8. Con un cuchillo hacer unos cortes, para que sirvan de chimenea y salga todo el vapor cuando hornee.
  9. Pintar las tartas con huevo y mientras se precalienta el horno, dejarlas en la nevera para que se enfríen, para meterlas también frías al horno.
  10. Las decoraciones de la masa la puedes enganchar pintándolas con un poco de huevo.
  11. La cocción de estas tartas de fresa individuales es de 45 minutos, pero como dije antes, dependerá de cada horno.

Espero que la puedas hacer y pases un rato agradable en la cocina estos días de confinamiento encerrados en casa por el bien de todos. No dejes de compartirla si te ha gustado y cualquier consulta no dudes en dejármela aquí abajo en comentarios y te contesto tan rápido como me sea posible.

Muchos ánimos y un abrazo virtual.

 

 

 

 

 

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